Elige algo de tu nivel.
Cada historia lleva su etiqueta, así que ves de un vistazo qué se lee fácil y qué te exigirá un poco.
Elige una noticia, una lectura corta, un dato que no conocías. Está en el idioma que estudias, con el tuyo una línea más abajo cada vez que te atascas. Toca una palabra para guardarla, y vuelve más tarde con la frase de la que salió.


Tres cosas, una y otra vez. Abre algo que quieras leer. Toca las palabras que quieras recordar. Vuelven a ti más tarde, dentro de la frase donde las conociste.
Cada historia lleva su etiqueta, así que ves de un vistazo qué se lee fácil y qué te exigirá un poco.
Tu idioma está justo al lado del original, párrafo a párrafo. Sin cinco pestañas abiertas, sin perder el sitio.
Las palabras que tocaste vuelven como ejercicios, justo antes de que las olvidarías.
El original a la izquierda, tu idioma a la derecha, y la historia sigue avanzando. No vas descifrando palabra por palabra. La lees, como lees cualquier cosa, y vas siguiendo.



Tocas una palabra y Pararead guarda la frase entera con ella. Así, cuando reaparece, no miras una traducción solitaria. Ves la frase, recuerdas la historia, y encaja.
Cada palabra que guardaste se vuelve un ejercicio rápido: tradúcela, colócala en una frase, reconócela otra vez. Te resulta familiar porque tú elegiste la historia de la que salió.
El ejercicio te muestra la línea de la que vino la palabra, así tu memoria tiene de dónde agarrarse.
Las palabras vuelven justo antes de escaparse. Nunca se convierte en deberes.






Noticias breves, historias y datos curiosos, todo a tu nivel. La razón para volver es la lectura misma, y eso aguanta mejor que una fila de emojis de fuego.
CEFR para la mayoría de idiomas, JLPT para japonés, HSK para chino, TOPIK para coreano.
Lee el idioma que aprendes y mantén al lado ese en el que confías. Elige el par que quieras, y sube o baja el nivel en cuanto algo no cuadre.


Unas cuantas cosas que conviene saber antes de empezar.
Dos idiomas lado a lado. Palabras guardadas con la frase que te las enseñó. Práctica que sale directa de lo que leíste.